Paseando entre magufos 2 – la prueba de fuerza que debió funcionar y no funcionó

Les narraré una experiencia vivida en mi trabajo de la cual partiré como base para este artículo, al que titulé “la prueba de fuerza que debió funcionar y no funcionó”.

Me encontraba en un momento de descanso en el cual mis colegas y yo tertuliábamos un poco, cuando una de ellas saca de su bolsa un extraño aparato redondo, el cual se pasa por su cabeza con ganas y a conciencia. Pensé que era un extraño peine redondo y al pedirle que me lo enseñara para conocerlo me soltó lo siguiente:

“La telefonía celular roba energía a las personas, pero el masajeador iónico le devuelve esa energía al individuo, haciéndose un masaje en la cabeza, cuello y brazos, de tal manera que esta energía perdida se recarga y luego nada puede vencerlo” (hasta que te la vuelva a robar el maldito celular XD).

Luego, procedió a enseñarme como funciona:

“Para eso, primero haga una llamada desde el celular, hable 1 minuto y luego cuelgue, luego hagamos la prueba de fuerza: Usted se vá a poner de pie, derecho y con las manos agarradas o trenzadas por los dedos con las palmas hacia arriba, relajado y yo le hago fuerza en ellas y lo empujo hacia abajo. Luego se pasa el masajeador iónico por la cabeza 10 veces, luego por el cuello de arriba a abajo para recargar la sangre que pasa por la ahorta y luego por los brazos, desde la punta de los dedos hasta el hombro 10 veces. Después se pone de pie y realizamos la prueba de fuerza nuevamente, ahí notará los resultados”.

– “¿Les dije que estoy estudiando medicina alternativa?, voy a ser médico alternativo”

Dicho esto, le dijo a un compañero que realizara tal acción (llamar y pasarse el aparato por las partes mencionadas) y luego me pidió que le hiciera yo la fuerza al otro compañero, y para sorpresa de la magufa, me lo cargué hasta el piso con facilidad, usé un aproximado del 30% de mi fuerza y cayó de rodillas.

– “Noooo, algo está mal. no hizo bien los masajes, repítalos”

Nuevamente, realicé la presión y volví a llevarlo al piso. Recuerden que debe estar relajado y que el masajeador le recarga toda su energía perdida para hacerlo más fuerte y no caer.

– “Debe ser que las pilas están agotándose, mañana lo repetimos”.

El problema es que la “ñora” no sabe que estando en postura relajada cualquiera cae con la presión ejercida por 84 kilos de masa humana + la fuerza muscular ejercida por el empuje hacia abajo de los brazos míos. Incluso, la “víctima” es más o menos 15 centímetros más alto que yo, teniendo en cuenta que mido 176 centímetros, la altura de este sería de 191 centímetros, que por fuerte que sea (si no es un fisiculturista), en estado de relajación, se vendrá abajo por mi fuerza y el peso de mi masa empujando hacia abajo.

La “ñora” no tiene esas características físicas, su peso aproximado es de 50 kilos y 165 centímetros de estatura, con una fuerza muy baja como para hacerle llegar al piso de rodillas a la “víctima” o incluso a mí estando relajados. Lo mucho que hizo fué hacernos inclinar la espalda, probando después ella misma en nosotros para cerciorarse de qué falló. Ella no entendía como sí funcionó experimentando ella la fuerza de empuje sobre nosotros y nó al hacerlo nosotros, los 2 hombres.

Esto me recuerda a la extinta pulsera biomagnética Power Balance, que te hacía todo un ganador, te recargaba las pilas y te hacía inderrumbable.

¡PATRAÑAS DE MAGUFO!

Este es el “Artifact” en cuestión:

Pero lo más risible de la historia, es que “ñora” se equivocó de funciones del aparatejo ese, veamos lo que supuestamente hace según su fabricante:

Primero, es un “masajeador capilar”, no un cargador de pilas humano:

Que contiene y como se usa:


¿Estabilizador de presión arterial?, ¿Bioelectricidad?, ¿trata la hipertensión?, ¿la hemiplejía, arterioesclerosis y otras? Semejante maravilla debería estar incluída en el POS de cada país, así tendríamos que lidiar con menos y menos hipertensos abuelos que son los mayores asiduos de las EPS.

Pues bueno, utilicemos el sentido común sin entrar en materia de electrónica o electricidad avanzados.

1. Presión arterial: No se puede estabilizar la presión arterial aplicando cargas eléctricas al cuerpo, esto alteraría el ritmo cardíaco del corazón en vez de estabilizarlo, meta un dedo a una carga eléctrica pequeña, digamos una pila de 9v con dos cablecitos unidos a sus polos y póngaselos en la lengua a ver que siente, ¿se impacta cierto? Hágaselo a su corazón con alguna arritmia no declarada, o con hipertensión diagnosticada para que vea como una carga eléctrica pequeña le altera el pulso. Ese pequeño sustico te hace latir más rápido el corazón.

2. Bioelectricidad: ¿Acaso está vivo el aparato? Lo único que produce Bioelectricidad es un ser vivo en su sistema nervioso, los impulsos nerviosos per sé. Una máquina no produce bioelectricidad, produce ELECTRICIDAD, punto.

3. Hipertensión: Volvemos al punto 1.

4. Ateroescleroris: “La aterosclerosis es una enfermedad en la que la placa se deposita dentro de las arterias. Las arterias son vasos sanguíneos que llevan sangre rica en oxígeno al corazón y a otras partes del cuerpo.
La placa está compuesta por grasas, colesterol, calcio y otras sustancias que se encuentran en la sangre. Con el tiempo, la placa se endurece y estrecha las arterias, con lo cual se limita el flujo de sangre rica en oxígeno a los órganos y a otras partes del cuerpo.”

La figura A muestra una arteria normal por la que la sangre circula normalmente. La figura B muestra una arteria con depósito de placa.

CONCLUSIÓN:

Me gustaría mucho ver a ese aparatejo tumbando los cúmulos de placa de las arterias, o devolviendo la tranquilidad a tanto hipertenso en este mundo, eso sí que sería todo un avance revolucionario en medicina. Pero NO, NUNCA SUCEDERÁ, al menos bajo este y otros muchos métodos alternativos distintos a la medicina científica.

Es notable como empresas y/o personas sin escrúpulos venden artefactos y tratamientos falsos, que no funcionan, son inocuos, pero que muchas personas confían sus vidas a estos mismos con el afán de ver resueltos sus problemas de salud. La misma compañera de mi trabajo es una víctima más de esto y peor aún, tiene fe en ello y lo difunde, estudia para ser médico alternativo y contribuir de buena fe e ignorantemente, a aumentar esa estafa que no puede ser llamada de otra manera.

Permitido por el Estado, a través del Invima encontramos a la medicina alternativa en Colombia.

Entren aquí y descarguen las Resoluciones y Decretos que permiten su uso y comercialización bajo el nombre “Buenas Prácticas de Manufactura de Medicamentos Homeopáticos“, toda una desfachatéz legal.

Fuente sobre arteroesclerosis: National Heart, Lung, and Blood Institute
Fuente del masajeador capilar: Tiens
Descargar todos los decretos y resoluciones del Invima sobre Homeopatía en un archivo .rar

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s